Al menos 35 menores de edad son capturados cada mes por extorsionar gente

En cuatro grandes ciudades del país controlan los menores infractores sus actividades ilícitas.

Los menores de edad ocupados en este quehacer punible están concentrados mayormente en las ciudades de Tegucigalpa, San Pedro Sula, Choluteca y La Ceiba.
El problema no está en la persecución del delito.
Por lo menos tres decenas de menores encargados de cobrar la renta a sus víctimas son capturados cada mes.
La cuestión está en que muchos de los menores extorsionadores que son enviados a los centros de internamiento no son objeto de un proceso integral de rehabilitación.
Al menos 70 menores infractores se han escapado del centro de internamiento “Renaciendo”.
Más temprano que tarde estos niños y adolescentes terminan por fugarse de las correccionales para regresar a sus andanzas referidas al cobro del impuesto de guerra.
Con relación al tema, expertos se preguntan: ¿Por qué el tema de la delincuencia infantil no es abordado desde el punto de vista de la prevención? ¿Por qué Honduras no le apuesta a mantener a los niños en el sistema educativo y no en los establecimientos correccionales?
La situación es aguda. Los niños y los adolescentes se encuentran en situación de alta vulnerabilidad, analizaron este día expertos en el tema y funcionarios de la Fiscalía Especial de la Niñez.
De acuerdo con las reflexiones de los especialistas, los menores de edad en Honduras viven en un entorno de fragilidad y violencia en sus hogares, en la escuela y en la comunidad en general lo cual los vuelve vulnerables para ser presas fáciles de los grupos delincuenciales como maras y pandillas.