El Real Madrid, gobernador del aire, visita al Athletic

Ante la poca fluidez en el juego, el equipo de Zidane encuentra en los remates de cabeza su mejor arma. Le han dado 16 puntos

Pocos de los éxitos recientes del Real Madrid se recuerdan sin cabezazos de por medio, más concretamente los de Sergio Ramos. De la campaña que culminó en Lisboa en 2014 al último partido de Liga ante el Betis, en muchos de los momentos más críticos, cuando se tambaleaba por la cornisa, el Madrid tiró de una de las fórmulas más primarias del fútbol para levantarse y triunfar: el centro y el remate de cabeza.

Un aspecto del juego que el Madrid domina como nadie. Con 20 goles, es el equipo que más anota de cabeza en las grandes ligas y es, además, el que más los rentabiliza. Los de Zidane, líderes del campeonato, han conseguido 16 de los 62 puntos gracias a los goles de cabeza. Es decir, que un 26% de lo que ha sumado esta temporada en Liga ha venido por la vía aérea en un ejercicio que requiere más el talento innato que la estrategia.

David Bettoni, mano derecha de Zidane, es el encargado de manejar la pizarra en el Real Madrid. Durante su etapa en el Castilla, el ayudante centraba sus lecciones de estrategia a balón parado en ejercicios defensivos, obviando las jugadas de ataque. En el plano ofensivo no hay mayor diferencial que contar con un buen pasador y buenos rematadores. Ambas cosas abundan en un Madrid que acostumbra a posicionarse de igual manera en cada falta o córner que botan Kroos, Modric o James. Gareth Bale fija el primer palo, Cristiano la zona central y Pepe o Varane el segundo palo. El actor principal, Sergio Ramos, se mueve con libertad y ataca los espacios. El central arranca desde atrás y a través de bloqueos de los más bajitos avanza, se libera y entra como un ciclón para rematar, bien desde el primer o el segundo palo. Un ejercicio de talento e improvisación que este sábado tratará de frenar el Athletic (16.15, beIN LaLiga), otro de los grandes especialistas en el juego aéreo con Beñat al servicio y Raúl García y Aduriz como rematadores.

Los dos cabeceadores del conjunto vasco tendrán como tarea defender lo que parece indefendible: Sergio Ramos. Nadie ha sido capaz todavía de encontrar una fórmula para frenar al camero desde que hace tres años en Múnich, en las semifinales de la Champions, escribiese el primer capítulo de una historia a la que no se le antoja final. La fe y el talento de Ramos, de 1,83m de estatura, sumados a la potencia y la facilidad para adivinar la línea de pase, le convierten en el mejor cabeceador del campeonato. El central es el que más goles anota con la cabeza, seis, por delante de Cristiano y el delantero de la Real Willian José, ambos con cinco.

Los números de Ramos no se entenderían sin Kroos. El alemán es el mejor pasador de Europa con 14 asistencias y el mejor socio para el capitán. La conexión entre ambos le ha dado nueve goles al Madrid este curso. Al margen de Ramos, el catálogo de rematadores en una plantilla con una media de altura de 1,81m es tan amplio que permite al equipo compensar con juego aéreo su dificultad para generar ocasiones a través del juego elaborado. Las internadas de los laterales, Marcelo y Carvajal, y los centros laterales de Kroos y Modric son una constante en el equipo de Zidane.

Progresión de centros

El Madrid ha aumentado progresivamente su promedio de balones al área, alcanzado en los cuatro últimos años sus máximos picos. En 10 años, el número de centros por partido en Liga ha pasado de 20 a 25, un síntoma del cambio de estilo y pérdida de facilidad para generar mediante combinaciones. En Liga es con 644 el equipo que más balones envía al área, pero también el que menos necesita para rematarlos con la cabeza con éxito. El Madrid cabecea a la red uno de cada 32 centros, mientras que el Barcelona necesita 46 y el Atlético, 83. En saques de esquina la diferencia es aún mayor; el Madrid marca un gol cada siete córners, el Barcelona cada 45 y el Atlético cada 40.

Los de Zidane también extienden a Europa su poderío y dependencia aérea. Ya en el primer partido oficial de la temporada, en la Supercopa de Europa, fue un gol de cabeza de Ramos el que permitió al Madrid forzar la prórroga, en la que se impondría al Sevilla. En Champions solo el Mónaco (713) centra más que el Madrid (644), que remata más que nadie de cabeza (94). Precisamente por arriba aseguró la clasificación en la fase de grupos, con dos cabezazos al Sporting de Portugal y otro al Borussia Dortmund que valieron cinco puntos. En octavos, tres de los cinco goles en la eliminatoria ante el Nápoles fueron de cabeza, dos de ellos de Ramos, que apareció en San Paolo para asegurar el pase del Madrid cuando más sufría.