Estados Unidos pide cuentas a miembros de la OTAN

La premier británica encara al mandatario estadounidense por filtraciones en la prensa

El presidente estadounidense, Donald Trump, llegó a la cumbre de la OTAN con un tema que ha “sobado” en su gira por Medio Oriente y Europa: el terrorismo y “las amenazas desde Rusia” —con una pequeña mención—, como sus prioridades para la OTAN.

“La OTAN del futuro tiene que incluir un gran enfoque sobre el terrorismo y la inmigración, así como las amenazas desde Rusia y las fronteras orientales y meridionales de la OTAN”, advirtió el mandatario.

Sus palabras eran muy esperadas por el resto de mandatarios, máxime cuando el septuagenario presidente calificó en el pasado a la OTAN de “obsoleta”, antes de desdecirse, y llegó incluso a cuestionar el apoyo a sus aliados en caso de ataque, si no aumentaban su gasto en defensa.

En un claro acercamiento a las demandas de Washington, los aliados acordaron sumar la OTAN a la coalición internacional que lucha contra los yihadistas del Estado Islámico en Iraq y Siria, una decisión a la que países como Francia e Italia se mostraban reticentes.

Trump también encaró a los integrantes del organismo y los reprendió por no cumplir las metas financieras de la alianza militar, lo que consideró la debilita y estafa “al pueblo y a los contribuyentes de Estados Unidos”.

Trump, que en su país se ha quejado frecuentemente del apoyo que otras naciones le dan a la OTAN, en esta ocasión sermoneó a los otros líderes en persona, y declaró: “Muchas de estas naciones deben enormes cantidades de dinero de años anteriores”. La afirmación del presidente de inmediato puso a la OTAN bajo nuevas tensiones y no sirvió para acallar las interrogantes sobre su complicada relación con la alianza.

May y Trump en su primer desencuentro

La primera ministra Theresa May expresó al presidente Donald Trump su malestar por las presuntas filtraciones a la prensa de la investigación del ataque en Manchester.

Un funcionario británico confirmó que May habló del asunto con Trump al margen de una cumbre de la OTAN en Bruselas. El funcionario, que habló bajo la condición reglamentaria de anonimato, no dio más detalles.

Los dos mandatarios volvieron a conversar durante una cena de trabajo en la que ocuparon asientos contiguos. May tenía una expresión severa y Trump agitaba las manos.

La Policía de Manchester dejó de brindar información a Estados Unidos sobre la investigación del ataque del lunes después que aparecieron fotos de la escena del crimen en The New York Times, aunque no estaba clara su proveniencia.

May y Trump también hablaron sobre el Brexit, y en este caso el mandatario estadounidense “expresó su preocupación por la posible pérdida de empleos” en su territorio como consecuencia de la salida de Reino Unido de la UE, según fuentes europeas.

Prometen cooperación en comercio

Las divergencias entre la Unión Europea (UE) y Estados Unidos en relación con Rusia y el comercio, marcaron ayer la primera reunión entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y los representantes de las instituciones comunitarias.

“No estoy seguro al 100% de que hoy podamos decir que tenemos una opinión común sobre Rusia, aunque en cuanto al conflicto en Ucrania parece que estamos en la misma línea”, dijo el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

En poco más de una hora, los participantes en el encuentro, que tuvo lugar en el edificio Europa, hablaron también de política exterior y seguridad.
Se abordó también el tema del comercio, un asunto que preocupa a Europa por el creciente proteccionismo del Gobierno estadounidense y donde se evidenció la diferente posición de unos y otros.

No obstante, las partes coincidieron en el interés de “trabajar juntos” contra las prácticas comerciales desleales y acordaron establecer “un grupo de trabajo” para tratar asuntos comerciales complicados o de carácter global, según fuentes europeas.

Al término del encuentro, Tusk dijo en un video televisado que su principal mensaje a Trump fue “que lo que da mayor sentido a nuestra cooperación y amistad son los valores fundamentales occidentales, como la libertad, los derechos humanos y el respeto a la dignidad humana”.

EL DATO

Las otras protagonistas

La esposa del presidente de EU, Melania Trump, y la del presidente francés, Brigitte Macron, acapararon la atención de la otra “cumbre”, el programa paralelo para consortes lejos de la OTAN y que transcurrió entre museos, tiendas de lujo y el Palacio Real. Mujeres de apariencia y trayectoria muy distinta, tienen una cosa en común: ambas se llevan exactamente 24 años de diferencia con sus maridos, aunque cada una en un sentido distinto.