Los embarazosos momentos que vivió Nasralla en su reality show con Iroshka

• Sin la más mínima expresión de alegría, al saber que es niña, Nasralla afirma: “es más importante la madre que el padre y esta niña más temprano que tarde será una madre”

• Nasralla desconcertado cuando en las primeras imágenes el doctor le dice que ellos no tienen nariz respingada

• Al final de la presentación, el candidato presidencial terminó bostezando y preguntando incoherencia

Tegucigalpa. La reacción de tan esperado momento fue sorprendente. Salvador Nasralla, fiel a su costumbre, hizo todo un reality show del anuncio oficial sobre el sexo del fruto en el vientre de la exmodelo de X-0 da Dinero, Iroshka Elvir.

Aunque mucho se ha dicho sobre este embarazo, desde rumores sobre inseminación artificial en un reconocido centro en la Florida hasta comentarios que acreditan a otro personaje la paternidad del bebé, ayer la pareja se vio unida aunque no ansiosa, en un espectáculo que esperaban muchos de sus fieles seguidores.

La cita fue en el centro de diagnóstico Vita Hn. Iroshka se observa acostada, con su abdomen descubierto y lista para el ultrasonido que finalmente le revelaría el sexo de su bebé. A su lado, impecablemente vestido estaba el hombre que le lleva más de 40 años de edad y que, a sus casi 70 años de edad, jura que finalmente conocerá su estirpe.

“Aquí estamos con el doctor José y podrán ver imágenes de nuestro bebé y a disfrutarlo, comencemos”, dice Iroshka.

Nasralla, con una mano en la bolsa de su pantalón y la otra sobre la almohada, explica que la cámara enfoca el monitor porque hay una proyección en la pared pero no es muy clara.

De pronto comienzan a escucharse los latidos del corazón. Nasralla pregunta en cuanto está la frecuencia cardiaca y el doctor le responde que en 144. El rango normal es entre 125 y 145.

Nasralla concluye que “le late bastante el corazón” porque está rozando el techo máximo, pero el doctor le explica que lo único importante es que no baje de 125. Iroshka vuelve a ver a su esposo y sonríe.

El doctor dice: “Vamos a buscar el sexo del bebé ahorita”.
El momento especial es interrumpido por el ruido estridente del celular. Nasralla saca el celular de su bolsa, se aleja de la camilla, deja de prestar atención al especialista y chequea de quién es la llamada. Después de unos segundos, decide no contestar.

Cuando Nasralla se reincorpora, el doctor pregunta: ¿“Ustedes ya saben lo que van a tener o todavía no”? Iroshka responde que no, Nasralla en cambio no emite una sola palabra.

El doctor comienza a explicar que para saber el sexo se debe buscar tres cosas en el ultrasonido. “La vejiga y los dos mulos, los dos fémur”.

Nasralla interpreta lo dicho por el doctor y afirma: “o sea, tenés que ver la vejiga y estas partes de aquí (Nasralla se golpea sus propias piernas)”.

Cuando el doctor afirma que ya está viendo uno de los fémur, Nasralla bromea: “hay que estudiar para ver esto”. Iroshka solo sonríe.

Hamburguesita
“Entonces aquí podemos ver que ustedes van a tener una nena, una niña van a tener”, dice el doctor.

Nasralla mira a Iroshka, le pasa su mano con el celular sobre la cabeza y después decide darle un beso fugaz.

El doctor explica que está viendo la hamburguesita y Nasralla de inmediato enfatiza “hamburguesita”. El doctor explica que coloquialmente al niño se le dice “hotdog” porque de dos circulitos sobresale el pene. Nasralla enfatiza “al niño se le llama hotdog”.

Iroshka, viendo a la cámara dice: “es una linda niña”. Nasralla sigue sin mostrar mayor entusiasmo.

Iroshka mira el monitor y comienza a secar las lágrimas que comienzan a rodar por sus mejillas.

Nasralla se limita a decir muchas gracias y de inmediato comienza a entrevistar a Iroshka.

¿Iroshka como te sentís que vas a tener una niña?
Emocionada, responde ella.

Línea de sangre
De pronto, Nasralla, sin mayor alegría o emoción en su rostro, comienza a dar una especie de discurso que muchos siguen sin comprender.

Nasralla argumenta: “dicen las que niñas son más cariñosas que los varones con los padres, con los papás, y aparte que una niña va a continuar con la línea de sangre de la familia porque el niño puede tener muchas relaciones pero una niña va a continuar con nuestra sangre, o sea que es más importante la madre que el padre y esta niña más temprano que tarde será una madre”.

Iroshka lo toma de la mano como pidiéndole que guarde silencio, lanza una sonrisa fabricada y voltea al monitor, casi esperando que el doctor siga haciendo uso de la palabra.

Nasralla vuelve a hablar: “qué bueno que vamos a tener una niña para que continúe nuestra línea de sangre, para que puedan haber muchas personas, no importa el apellido cuando se case, lo importante es que llevará nuestra sangre y podrá reproducirnos a nosotros más que un varón”.

Iroshka no presta atención a Nasralla y prefiere seguir viendo el monitor.

No se logra entender por qué Nasralla cree o piensa que su línea de sangre solo se continuará con una niña y no con un niño y tampoco explica por qué cree que su estirpe la multiplicará o reproducirá más una niña que un niño.

El doctor le pide a Iroshka que se recueste sobre su costado para tener una mejor dimensional del rostro de la bebé. Nasralla apoya su mano sobre la cadera de su esposa con mucha timidez. Iroshka viste leggings negra con tacones de aguja.

Nariz respingadita
Nasralla expresa: “se mira bonita la bebé” pero se lleva una sorpresa cuando el médico les dice que tiene una nariz respingada “aunque ustedes veo no tienen la nariz así respingada, así tan regada perdón, ya la vamos a ubicar bien”.

El médico enfatiza: “normalmente es el rasgo que más se parece a los padres”.
Nasralla pregunta: ¿la nariz?

Iroshka dice que se les está moviendo su bebé y Nasralla pregunta que hacen los bebés a esa hora: si duermen o están despiertos. El doctor le explica que los bebés se acoplan a la actividad de la madre.

Nasralla, el hombre que en sus entrevistas a medios ha confesado haber tenido relaciones sexuales con más de 900 mujeres, concluye que la bebé será muy activa porque anda en las giras políticas.

La placenta
Cada vez que el médico logra buenas capturas en 3D y 4D del rostro de la bebé, en la cara de Nasralla se observan signos aparentes de desaprobación o frustración. El doctor quizás al percatarse explica que “lo que se está viendo ahí al lado es la placenta”.

El doctor le explica que a veces es difícil hacer la construcción fotográfica porque los bebés ponen sus manos y brazos sobre la cara. Nasralla pregunta si la niña va a ser tímida, pero después de algunas sonrisas del doctor y de Iroshka, el mismo se autoresponde que “no porque no se ha puesto las manos en la cara”.

Iroshka sigue secando lágrimas de su rostro, Nasralla sigue intentando hacer broma a todo lo que habla el doctor. En el rostro de Nasralla no se refleja mayor emoción.

Proabortos
Cabe destacar que Nasralla es el candidato presidencial del Partido Libre, un instituto político afín a los grupos proaborto en Honduras y en el que varios de sus miembros han prometido eliminar cualquier penalización a esta práctica que corta una vida desde el vientre.

Nasralla también saca la conclusión de que “la bebé está acostada”. El médico le explica que la cabeza se observa en esa posición porque ya busca hacia la pelvis de la madre, es decir, es la preparación para el nacimiento. El candidato de Libre se muestra un tanto contrariado por esa explicación y en el video se observa como si hubiera comenzado a hacer números en su cabeza. Luego pregunta: “¿Y cuándo se considera que es prematuro un bebé?

Bostezos y más bostezos
Segundos después y tras muchas más explicaciones, Nasralla comienza a bostezar.
Nasralla vuelve a bostezar y opta por preguntar: “¿Verdad que uno no puede sentir al bebé?” Un poco extrañado por la pregunta el médico le responde: “claro que si puede, a medida que vaya siendo más grande el bebé usted lo va a percibir más”.

El doctor los invita a ver las fotos que definen el sexo, Nasralla vuelve a bostezar y lee en el monitor que dice: “es una niña”. El candidato de Libre pregunta si eso lo dictó la máquina, pero el doctor se ve en la obligación de aclararle que eso lo escribió él en la foto que tendrán de recuerdo.