Miley Cyrus recuerda haberse sentido “sexualizada” en su juventud

Miley Cyrus no reconoce a la mujer que hizo twerking sobre el escenario con Robin Thicke hace cuatro años atrás. "Me siento realmente alejada de esa persona. Solo quiero que la gente vea que esta es quien soy ahora. No estoy diciendo que jamás haya sido yo misma. Quien yo era en mi último disco era quien yo realmente era", dice. "Es solo que he sido muchas personas diferentes porque he cambiado mucho".

La intérprete de Malibu, quien está en la portada de la edición de agosto de Harper's Bazaar, se ha reinventado a sí misma por enésima vez en sus 24 años en la Tierra. La versión simple de Cyrus es mucho más parecida a quien ella era de niña en Nashville, y espera que la gente acepte que ella no es solo una cosa. "A la gente le dicen que es algo malo cambiar. La gente dice como, ‘Has cambiado'. Y se supone que eso sea despectivo. Pero supone que cambies todo el tiempo".

Durante los últimos meses, Cyrus ha estado alejada de los medios para enfocarse en sí misma. "Creo que solo estoy entendiendo quién soy en una fase tan rápida que es difícil para mi estar al día conmigo misma".
Esto también le permitió pensar en sus días como estrella infantil de Disney Channel como Hannah Montana. "Hay tanto que no recuerdo sobre ser una niña en el entretenimiento, porque había tanto que tenía que mantener en mi cerebro. Es como cualquier cosa cuando estás en ello", dice ella en retrospectiva. "No me di cuenta de en cuanta presión estaba y como eso me moldeó hasta este año".

Tal vez por eso no entendió las críticas cuando bailó con Thicke, sacudiendo su lengua y usando casi nada. "La gente estaba tan impactada por algunas de las cosas que hice. Debería ser más impactante que cuando tenía 11 ó 12 tenía peinados y maquillaje, una peluca, y me decían que usar, mayormente por un grupo de hombre mayores. No me quería convertir en ningún tipo de hater de hombres porque yo amo a todos los humanos, yo soy humanitaria", dice. "Beyoncé dijo, ‘Las chicas lideran el mundo', y eso fue algo importante porque creo que subconscientemente nos hacen creer que eso no es verdad en toda nuestra vida. No es una sorpresa que muchas personas pierdan su camino y pierdan quienes son en realidad porque siempre tienen a gente diciéndoles quienes ser".

La era de Bangerz era sobre drogas y sexo, y la propia Cyrus armó esa imagen. Pero, con el tiempo, fue demasiado. "Se convirtió en algo que se esperaba de mi. No quería llegar a las sesiones fotográficas y ser la chica que se saca los senos y muestra la lengua. Al comienzo, era como decir, ‘Jó**te. Las chicas deberían tener esta libertad o lo que sea'", le dijo la estrella pop a Harper's Bazaar. "Pero llegó a un punto donde me sentí sexualizada".

Cyrus entiende que la percepción del público sobre ella cambió después del lanzamiento de We Can't Stop y Wrecking Ball. Y con nueva música en camino, ella espera que cambie de nuevo.

"Es realmente atemorizante algunas veces, alguien diciendo, ‘Esto es quien soy'. La gente me ha conocido desde que era joven, ellos creen que me conocen", confesó la intérprete de Inspired. "He escuchado tantos comentarios como, ‘Solo queremos a Miley de vuelta'. Pero no pueden decirme quien es esa. Yo estoy ahí mismo".

Cyrus espera que el público le permita ser su yo auténtico sin forzarla a reconectarse con su pasado, algo que ya ha hecho en privado. "¿Cómo puedo ser el jo**do modelo a seguir que se supone debo ser? Sí acabo de decir jo**do modelo a seguir. ¿A quién le importa una mi**da? Porque antes haya mostrado los senos no quiere decir que sea menos modelo a seguir. Yo creo que le enseño a la gente que pueden ser ellos mismos. También creo que eso ha sido importante para mi, en esta próxima fase de transición de mi carrera no me importa una mi**da ser cool", explica. "Solo quiero ser yo misma".