EL PUENTE HIDALGO Y EL MURO, DOS OBSTÁCULOS MÁS PARA LOS MIGRANTES SI QUIEREN PASAR A EEUU

por Ultima Hora
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– El trabajo para apoyar el proceso de los migrantes en el puente es calificado, pero puede tardar meses para que se confirme el paso a Estados Unidos.

– El muro entre Reynosa y McAllen es de 80 millas de largo y 30 pies de alto, por lo que muchos hondureños desisten de intentar pasar.

 

 La Fuerza de Tarea de Atención al Migrante, que encabeza la primera dama, Ana García de Hernández, confirmó este miércoles en el puente Hidalgo de McAllen que el paso de personas se realiza en forma ordenada, buscando generar confianza y evitar que se vean obligadas a cruzar por el río Grande en su intento por entrar a Estados Unidos.

Asimismo, García de Hernández y su comitiva presenciaron el proceso de las solicitudes de asilo que todos los días presentan cientos de personas, entre estos muchos hondureños que se arriesgaron a los peligros de la ruta migratoria.

El jefe de los puentes Hidalgo, Anzalduas y Phar, Carlos Rodríguez, aseguró que están cruzando por lo menos unas 60 personas a diario, de manera legal, y luego de cumplir con los trámites migratorios.

Afirmó que el trámite y el trato a los migrantes son muy detallados y precisos, con el objetivo de asegurar el traslado y su paso por los puentes, aunque el recomendado para el tránsito de personas es el de Hidalgo.

Según Rodríguez, el puente Hidalgo es un puerto de entrada muy activo en el que se atiende a los viajeros, los migrantes, y además se debe velar por la seguridad de Estados Unidos, entre otras funciones de las autoridades.

En el referido paso, ahora el proceso migratorio omite las detenciones de personas para acelerar los pases, y que el migrante tarde no más de 90 minutos en cruzar a Estados Unidos si cumple con los requisitos legales.

Asimismo, reconoció Rodríguez que los puentes Phar, Anzalduas e Hidalgo son los más utilizados por los migrantes hondureños en su ruta hacia Estados Unidos y por ello es frecuente confirmar que una buena cantidad de compatriotas prefieren acceder a Estados Unidos por el puente Hidalgo.

Después, informó que el tránsito de migrantes por los puentes es muy controlado, evitando con ello los problemas que se pueden generar con traslados ilegales de personas.

De igual forma, aseguró que el muro entre Reynosa y McAllen es de 80 millas de largo y 30 pies de alto, por lo que muchos hondureños desisten de pasar por la zona y prefieren ingresar por Anzalduas.

El caso de Edward y su madre

En el momento en que la Fuerza de Tarea realizaba la visita, en la sala de solicitudes de asilo había 10 hondureños que trataban de confirmar su pase a Estados Unidos por medio de una solicitud realizada con dos semanas de antelación.

Entre ese pequeño grupo de migrantes estaban Steffany Michele Rodríguez, de 29 años, y su hijo Edward Isaac (8), quienes aguardaban en la sala de solicitud de asilos para confirmar su paso a Estados Unidos, pretendiendo finalizar su viaje en Nueva Jersey.

«Nos venimos porque queremos tener más dinero y una mejor vida», dijo Edward, mientras su mamá conversó por unos minutos con la Primera Dama, antes de acudir a la ventanilla de atención. Madre e hijo cumplían con todos los trámites y su paso era cuestión de horas.

En el lugar, la esposa del mandatario aprovechó para desearles éxitos a los viajeros y les recordó que Honduras siempre estará con sus puertas abiertas para recibirles nuevamente en caso que deseen regresar.

 

No hagan el viaje

La primera dama después hizo un ligero recorrido por un tramo del muro, de unas 80 millas de distancia entre las ciudades de Reynosa y McAllen, y aprovechó para enviar un mensaje desde ese lugar.

También añadió: «Mi llamado a los hondureños es que eviten tomar esta ruta migratoria tan difícil, llena de muchos peligros para padres e hijos, y mejor busquemos las oportunidades en nuestro país».

«Si vemos este impresionante muro, son más de 80 millas las que se han construido, y tiene más de 30 pies de altura; entonces, ese es otro obstáculo que van a afrontar», manifestó.

Asimismo, comentó que el clima es caliente y representa otro serio problema para las personas, porque al ser un valle en ciertas épocas del año se presentan días con mucha humedad y pocos vientos.

Puso como ejemplo que en los bajos del puente Anzalduas pudo corroborar que los niños sufren mucho por el sol, picaduras de insectos, se deshidratan, las familias llegan con su ropa sucia, aguantan hambre, y entonces es preferible que mejor busquen las oportunidades que se están creando en Honduras.

Además, dijo que no se garantiza que los que lleguen a pasar se queden para siempre en Estados Unidos, y después tendrán que enfrentar el hecho de volver a Honduras, a buscar una nueva forma de empezar.

«Por favor, no hagan el viaje y quédense en Honduras», dijo en un momento en el que la temperatura sobrepasaba los 34 grados centígrados, con sensación térmica de 39, en un tramo del puente cercano más a McAllen que a Reynosa.

Aseguró que en Honduras se seguirán generando alternativas para que las personas eviten realizar este viaje, pero sí solicitó con vehemencia que «no vengan a arriesgar sus vidas y las de sus hijos en un momento incluso en el que el covid-19 sigue causando muchos problemas».

De igual forma, aseveró que luego de conversar con algunos hondureños que hacían sus trámites en el puente Hidalgo también resulta factible saber que se les ayuda en todo lo que está al alcance de la Patrulla Fronteriza, pero también hay casos de personas que esperan por confirmar su pase a Estados Unidos por muchos meses.

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