“Tratamos de ir más allá de lo que ha hecho la naturaleza”, expresó el coautor del estudio David Kisailus, ingeniero de la Universidad de California de Irvine.

La investigación es un nuevo esfuerzo por buscar soluciones a los problemas humanos en la naturaleza, de acuerdo con el biólogo Colin Donihue, quien no participa en el estudio. El velcro, por ejemplo, fue inspirado por una estructura de la corteza espinosa de algunas plantas. Los adhesivos artificiales se copiaron de las patas pegajosas del geco.

Donihue dijo que hay una cantidad de cosas en la naturaleza que pueden ayudar. “Estas adaptaciones son producto de milenios de evolución”.