GOBIERNO DE BUKELE NEGOCIÓ CON LAS TRES PANDILLAS E INTENTÓ ESCONDER LA EVIDENCIA

por Ultima Hora
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El Gobierno del presidente Nayib Bukele sostuvo en 2020 negociaciones con las tres principales pandillas del país dentro de penales de máxima seguridad, con la finalidad de conseguir que el número de asesinatos en El Salvador mantenga su histórico desplome. A cambio, las tres organizaciones –consideradas terroristas por la legislación salvadoreña–, Mara Salvatrucha-13, Barrio 18 Revolucionarios y Barrio 18 Sureños, han planteado una serie de demandas que incluyen mejoras en las condiciones de vida carcelarias y beneficios para sus miembros en libertad.

Esta serie de negociaciones fueron documentadas por la Fiscalía General de la República a través de audios, fotografías, documentos y testimonios.

Los fiscales encargados de la investigación bautizaron el caso como Catedral, e incautaron documentos oficiales de Centros Penales luego de que este medio publicara, en septiembre de 2020, que el Gobierno llevaba un año negociando con la MS-13.

Hasta abril de 2021, la Fiscalía, dirigida por Raúl Melara, llevaba un proceso de investigación criminal contra varios funcionarios del Gobierno de Bukele. Durante meses, los fiscales intervinieron teléfonos, hicieron seguimientos físicos, se incautaron de documentos, tomaron fotografías y entrevistaron testigos.

El sábado 1 de mayo de 2021, la nueva Asamblea Legislativa controlada por el partido oficialista Nuevas Ideas, removió ilegalmente a los magistrados de la Sala de lo Constitucional y al fiscal general Melara. Desde ese día, la investigación llamada Catedral quedó en manos de Rodolfo Delgado, el fiscal impuesto por el bukelismo, quien con el paso de las semanas desmantelaría la unidad que consiguió los hallazgos.

El Grupo Especial Antimafia (GEA) no era una unidad fiscal como tal. En noviembre de 2019, el exfiscal Germán Arriaza seleccionó a cuatros fiscales de diferentes unidades para conformar un equipo e investigar las negociaciones entre políticos del FMLN y pandillas que ocurrieron previo a las elecciones de 2014. El exfiscal creó esa unidad amparándose en el artículo 24 de la Política de Persecución Penal de la Fiscalía, que lo faculta a crear equipos especiales con fiscales de diferentes unidades. Tras la publicación de septiembre de 2020 sobre las negociaciones entre el Gobierno de Bukele y la MS-13, el GEA también inició investigaciones al respecto, que arrojaron las evidencias que se muestran en este reportaje. De acuerdo con tres fuentes fiscales, el GEA fue eliminado después de que el exfiscal Arriaza renunciara a su cargo como jefe de la Unidad Anticorrupción y contra la Impunidad de la Fiscalía.

Arriaza renunció a la Fiscalía el 7 de mayo, después del nombramiento de Delgado, quien ordenó moverlo de unidad, ante lo que Arriaza prefirió irse. El exfiscal no solo había conducido investigaciones vinculadas a negociaciones con pandillas, sino también relacionadas con compras irregulares durante la pandemia vinculadas con los ministerios de Salud y Agricultura.

Se le consultó a Melara sobre la investigación y él respondió: “Prefiero no emitir comentarios”. También se le consultó a Arriaza, quien respondió: “No voy pronunciarme al respecto”.

Los fiscales del GEA habían bautizado el caso como Catedral, según pudo constatar gracias a documentos y testimonios de fiscales que conocieron las investigaciones.

El mismo día que los diputados oficialistas removieron al fiscal Melara y a los magistrados de la Sala de lo Constitucional, nombraron a nuevos funcionarios en esos cargos. Los nuevos magistrados tenían en sus manos la extradición de un líder de la M-13 al que el Gobierno de los Estados Unidos acusó de terrorismo en mayo de 2020. Su nombre es Armando Eliú Melgar Díaz, el «Blue». Desde que los funcionarios impuestos tomaron sus cargos, la extradición del Blue ha sido paralizada.

Primeros hallazgos

El 7 de septiembre de 2020, cuatro días después de la publicación de la información, la Fiscalía allanó varias cárceles, así como las oficinas centrales de la Dirección General de Centros Penales (DGCP). Producto de esas investigaciones, los fiscales descubrieron que la operación para negociar con los pandilleros era mucho más abultada y compleja creía: no solo incluía a la MS-13, sino además a las dos facciones del Barrio 18, cuyos líderes encarcelados también recibieron visitas de funcionarios públicos.

Los investigadores de Catedral descubrieron un mayor número de visitas irregulares a las cárceles de máxima seguridad, en las que Luna autorizaba a personas encapuchadas a ingresar a los penales para reunirse con líderes de las tres pandillas, saltándose todos los protocolos legales de ingreso, incluyendo los registros, e incluso dejándoles entrar sin siquiera identificarse. Los fiscales concluyeron que esos misteriosos encapuchados eran generalmente funcionarios de la actual Dirección de Reconstrucción del Tejido Social, dirigida por Carlos Marroquín, y líderes pandilleros en libertad que entraban a recibir instrucciones y a transmitir información a sus líderes encarcelados.

La Fiscalía, además de las escuchas a pandilleros y otros visitantes enmascarados a los penales, consiguió libros de novedades y fotografías de esos eventos, en los que se muestra al director Luna guiando a una serie de hombres encapuchados, con lentes oscuros y guantes.

Consiguieron además hacerse con el teléfono de uno de los pandilleros de la MS-13 involucrado en la negociación, del que extrajeron mensajes de audio en los que la pandilla planifica el disfraz que usarán sus miembros para ingresar a la cárcel para negociar. En uno de los audios, de fecha 6 de agosto de 2020, un pandillero habla con otro sobre los preparativos para entrar, y le asegura que los representantes del Gobierno están nerviosos: “… A ellos les preocupa el más mínimo error que podamos cometer de parte de nosotros y también ellos tienen el cuidado de no cometer el más mínimo error para que esto no fracase y no salga a la luz pública que hay un entendimiento”.

Gracias a esos audios conocieron también el pliego de peticiones que las pandillas han hecho al Gobierno para mantener vigente el acuerdo: se trata de una lista de 20 puntos, muy parecidos a los que las pandillas plantearon en 2012 al entonces secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, cuando visitó el país para acuerpar el proceso de negociación con las pandillas que intentó el Gobierno efemelenista del ex presidente Mauricio Funes, conocido como La Tregua.

Los pandilleros pidieron al Gobierno de Bukele el cese de operativos masivos del Ejército y la Policía contra ellos, y de la persecución indiscriminada de los suyos “solo por estar tatuados”; pidieron financiamiento para microempresas y empleo para sus miembros; visitas de sus familiares en las cárceles y modificaciones en el régimen de máxima seguridad, entre otros aspectos.

La Fiscalía consiguió documentar también algo que el Gobierno se ha empeñado en negar: los miembros de pandillas distintas en la cárcel de máxima seguridad de Zacatecoluca fueron separados el 8 de agosto de 2020: el subdirector general, Carlos Aparicio, pasó nueve horas en esas instalaciones coordinando la separación de internos, de modo que cada celda albergara exclusivamente a miembros de una sola pandilla. El Gobierno montó un tour dentro de cárceles para algunos periodistas, pero no incluyó Zacatecoluca, donde guardan prisión los principales líderes pandilleros.

Las investigaciones  concluyen  que la negociación con la MS-13 estaba en manos de la Dirección de Reconstrucción del Tejido Social, adscrita al Ministerio de Gobernación. La investigación de la Fiscalía confirma que Carlos Marroquín, director de esa entidad acompañó en varias ocasiones a los encapuchados y, aunque cubrió su rostro, fue identificado por algunos custodios de penales. Dennis Fernando Salinas Bermúdez, que fue subdirector de la misma unidad y ahora es diputado por San Salvador del partido Nuevas Ideas, aparece también señalado, pues uno de los vehículos en los que se ingresó a los penales de máxima seguridad estaba a su nombre, y los custodios lo identificaron como uno de los encapuchados y así lo plasmaron en el libro de novedades.

La Fiscalía agrega un nombre más a la lista: Víctor Manuel Martínez Santana, conocido como Scar, que se desempeñó como director de “Cultura Ciudadana” en la misma dirección. Scar fue capturado por la Policía en agosto de 2019 por haber efectuado disparos al aire en pleno bulevar de Los Héroes, mientras se conducía en un vehículo sin placas. Según la información recabada por los investigadores, él formó parte de las comitivas de encapuchados que ingresaban a conversar con líderes pandilleros en los penales de Zacatecoluca e Izalco Fase III. Actualmente, Martínez Santana es diputado suplente de la vicepresidenta del congreso, Suecy Callejas, también de Nuevas Ideas.

Otro de los hallazgos arrojados por Catedral es que el director de Centros Penales, Osiris Luna, intentó borrar los rastros de las reuniones de funcionarios con pandilleros y de los ingresos irregulares de personas encapuchadas a los centros de detención.

Apenas dos días después, personal de inteligencia penitenciaria, bajo órdenes explícitas de Luna, retiró 221 libros de novedades de la cárcel de máxima seguridad de Zacatecoluca y discos duros de computadoras de las fechas en las que había ingresado con encapuchados a Izalco Fase III

Un medio de comunicación local obtuvo parte del expediente de Catedral, en el que se consignan los hallazgos mencionados anteriormente, analizó fotografías, contrastó con los documentos de Centros Penales obtenidos anteriormente, consultó fuentes con conocimiento de las negociaciones y buscó la reacción oficial de los funcionarios de Gobierno mencionados.

Negociación también incluyó al Barrio 18

En los documentos obtenidos, ya se registraba una reunión de cuatro personas “sin identificar”, que fueron acompañadas por el director Luna a un encuentro con las caras más visibles del Barrio 18 Sureños: Carlos Alberto Rivas Barahona (Chino Tres Colas), Douglas Geovany Velásquez Navas (Payaso) y Carlos Ernesto Mojica Lechuga (Viejo Lyn). Los documentos consignan que la conversación ocurrió en la “sala #6” y duró una hora, pero no se revela la fecha del encuentro.

Los fiscales de Catedral obtuvieron más detalles: por ejemplo, el día 31 de marzo de 2020, un informe del subinspector José Walter Peñate Cruz, reportaba al director del penal de Zacatecoluca el ingreso de Luna con cinco personas enmascaradas. El oficio da cuenta de que los visitantes se presentaron al penal en dos vehículos: una camioneta Land Cruiser gris sin placas, asignada a Luna, y el vehículo placas P841-810, asignado a José Castañeda, a quien los fiscales identifican como miembro de la Policía Nacional Civil. Según el reporte, Luna permitió que los encapuchados ingresaran sin identificarse hasta “el área de control 2” y ahí se entrevistaron con ocho líderes pandilleros, representantes de las tres estructuras criminales. El informe de la Fiscalía contiene fotografías del momento en que los encapuchados van acompañados de Luna mientras recorren el penal.

A esa reunión asistieron los pandilleros Víctor García Cerón, “Duke”; Jeffrey Isaac Pérez López, “Xochil”; y Rubén Arnoldo Toledo Cea, “El Humilde”, tres de los líderes más visibles del Barrio 18 Revolucionarios durante La Tregua de 2012, y tres de los nombres con más autoridad en esa pandilla. Junto a ellos, estaba Erick Saúl Villalobos, “Pitoreta”, líder del Barrio 18 Sureños, que fue capturado el 31 de enero de 2020 y trasladado al penal de Zacatecoluca el 4 de febrero de ese año, acusado de delitos de extorsión, homicidio, tráfico de drogas y agrupaciones ilícitas. La Policía lo perfiló como uno de los líderes nacionales de esa pandilla, cuyo centro de operaciones era el municipio de San Martín.

También acudieron a esa reunión cuatro líderes de la MS-13: Borromeo Enrique Henríquez, “Diablo de Hollywood”; Tiberio Ramírez Valladares, “Snyder de Pasadena”; dos de los pandilleros que conforman desde hace más de una década la Ranfla Nacional: la cúpula de dirección de la MS-13. Los acompañaban otros dos líderes de menor perfil: Elvis Enrique Mejía, “Sayco”, que fue capturado el 23 de enero de 2019 en Sonsonate, por la tenencia ilegal de un arma de fuego, y Daniel Jeremías Brizuela Soriano, “Kilo de City Paraísos”, que fue capturado el 21 de septiembre de 2019 en la colonia Distrito Italia, del municipio de Tonacatepeque. En su momento, este Gobierno señaló a Kilo como uno de los responsables de un súbito y breve aumento de asesinatos que tuvo lugar en aquellos días.

Los encapuchados entraron al penal a las 4:30 de la tarde y se retiraron a las 9:15 de la noche. En el encuentro solo participaron los encapuchados y los ocho líderes pandilleros. Tanto Luna como el director del penal permanecieron fuera de la reunión.

El 2 de abril, faltando cinco minutos para las 11 de la mañana, Luna se presentó en su Land Cruiser, acompañado del vehículo placas P844-233. De nuevo autorizó el ingreso de cuatro personas encapuchadas, sin que se identificaran y sin que fueran registradas. Las fotografías obtenidas por la Fiscalía muestran a Luna recorriendo distintos sectores del penal de Zacatecoluca con la delegación de enmascarados. Finalmente, les permitió reunirse a puertas cerradas con cinco líderes del Barrio 18 Revolucionarios y un representante de los sureños.

La Fiscalía también incautó teléfonos celulares a Elvis Enrique Mejía, alias Sayco, uno de los miembros de la MS-13 presentes en la reunión del 31 de marzo dentro del penal de Zacatecoluca. Esos aparatos contenían una enorme cantidad de información en fotografías, mensajes de texto y mensajes de voz que fueron posteriormente transcritos por los fiscales.

“A ellos les preocupa el más mínimo error”

El teléfono de Sayco contenía un buen número de mensajes en distintos formatos, lo que apunta a que este pandillero está a cargo de las comunicaciones de la MS-13. Los fiscales que investigaban Catedral identificaron cada audio con un número de serie y todos se encuentran actualmente en poder del fiscal Delgado, impuesto por los diputados oficialistas en mayo.

En uno de los cuadros incluidos en Catedral, los investigadores han rotulado: “Gráfico ilustrativo de planificación de ingreso al interior de un centro penitenciario por parte de ranfleros de la Mara Salvatrucha y posibles empleados de centros penales”.

Es importante tener en cuenta que la investigación probó que la MS-13 ha necesitado que los líderes que conforman la ranfla en libertad ingresen a las cárceles para comunicarse y recibir la aprobación de la ranfla en prisión, en particular de los líderes que se encuentran recluidos en Zacatecoluca y en Izalco Fase III. A veces, los pandilleros se refieren a las ranflas como “ruedas”.

El gráfico contiene la transcripción de una serie de mensajes. En la información no se detalla quiénes son las personas que envían los mensajes. Todos están identificados con un número correlativo que va desde el 1_4997092314573701322 hasta el 1_4997092314573701329.

Este intercambio de mensajes de voz extraído del teléfono de Sayco ocurrió el 6 de agosto de 2020, y este medio solo ha incluido signos de puntuación a fin de que sean comprensibles:

– El día de mañana pudiéramos platicar en persona para explicarte cómo es el mecanismo para el ingreso al hotel, porque nosotros vamos en caravana custodiados.

– El día de mañana llegaría con la ranfla para que nosotros nos coordinemos ya el día de mañana. Van cuatro carros con los guardaespaldas. Nosotros vamos como detectives. Para saber por dónde, yo te pasaría trayendo el día viernes.

– La cuestión de la vestimenta, va, y todos los preparativos. A mí, me hizo ver el chavo que usted me iba a proporcionar (se corta e inicia otro mensaje)

– … un pantaloncito, un jean, con unos zapatillos formales, botillas de ser posible, una chumpa, los navarones ellos los llevan, unas gafas que te tapen los ojos, lo que me… Hay un protocolo para ingresar ahí, te toman temperatura, a veces te hacen que te lavés las manos en la entrada y me están diciendo que andás tinta. Tenemos que pensar en todo eso.

– El tema de la vestimenta que yo he adquirido y algunos accesorios para hacerme pasar como, ahí, como que soy de la corporación, yo voy seguido, vos sabés que uno se aprende… Como yo voy constantemente, una vez al mes, allá, yo he adquirido una ropa así, pero que tu apariencia, nosotros que somos delincuentes por la vestimenta: uy, ese maje como que es jura, guachá cómo se viste, o algo tenemos que aparentar que somos juras.

– … Yo puedo buscar lo que es la vestimenta y todo, no hay falla, camisas manga larga, yo hasta junglas tengo, la onda está los navarone y los guantes y los lentes. Con la onda de la lágrima, ahí ya sería ver ya, sería como tipo maquillarme, lo que quiero guachar cómo es la manera, esto lo queremos hacer de la mejor manera.

(En el mismo teléfono, los fiscales encontraron una fotografía de un pandillero con una lágrima tatuada en el rabillo del ojo y otra donde el mismo pandillero muestra el efecto del maquillaje sobre ese tatuaje).

– Ahorita estaba en línea con los contactos y, sinceramente hermano, ellos me manifiestan lo mismo que acabo yo de transmitir al chavo, de que a ellos les preocupa el más mínimo error que podamos cometer de parte de nosotros y también ellos tienen el cuidado de no cometer el más mínimo error de la parte de ellos para que esto no fracase y no salga a la luz pública de que hay un entendimiento. Podemos conseguir guantes negros. ¿Cuál es el gran problema? De que a veces te quitan las botas, los zapatos, se te rompen los guantes y se te vaya a ver la tinta, ese es el otro temor de ellos, a veces hay movimientos de cuello y quedan a la vista. Ya le transmití al chavo esperando la última palabra que me diga, el objetivo es solidificar ustedes los temas como rueda con la rueda de allá dentro.

La información recogida por la Fiscalía no solo revela nuevas reuniones de los encapuchados con diferentes líderes pandilleros, sino también cómo reaccionó la Dirección General de Centros Penales (DGCP) luego de la publicación del 3 de septiembre de 2020, cuando  se reveló las negociaciones del actual Gobierno con la MS-13.

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