Ismail Zulfic niño bosnio sin brazos que es el deportista del 2020

por Ultima Hora
0 comentario

Ismail Zulfic, un niño bosnio de diez años, nació sin brazos pero con un gran talento para deportes y con la tenacidad que le han hecho un campeón en natación y toda una estrella deportiva en su Bosnia-Herzegovina natal.

Este diciembre fue elegido por el público Deportista del Año de Bosnia, en una tradicional votación popular que organiza el diario “Nezavisne novine”, al recibir unos 20.000 votos de los lectores.

Tres veces por semana, el joven nadador, que vive en Zenica, en Bosnia central, espera con anhelo que su padre Ismet lo lleve en coche a Sarajevo para su entrenamiento. Para ello, recorren unos 150 kilómetros ida y vuelta.

Entrena con el club Spid (Sociedad Deportiva de Inválidos) junto con otros 87 menores con diferentes discapacidades.

ESPIRITU GANADOR

Ismail tiene ya más de 40 medallas de torneos bosnios y regionales, como el oro ganado en 2017 en Zadar (Croacia) en los 50 metros espalda en el campeonato regional para personas con discapacidades, o en los Juegos Internacionales Deportivos de Belgrado Open 2018 el oro en 50 metros espalda y bronce en 50 en estilo libre.

Mientras tanto, gana premios y bate récords en las competiciones bosnias.

“Me gusta el esquí, el skateboard y el fútbol. Me gustan Ronaldo y (Edin) Dzeko, y soy el hincha del Sarajevo. Pero lo que más me gusta es la natación”, explica Ismail a Efe durante un entrenamiento y con más ganas de saltar nuevamente a la piscina que de hablar.

Ismet Zulfic cuenta que en cinco años de entrenamientos su hijo “nunca ha dicho que no quería o no podía”.

“Sé que las cosas pueden cambiar en su pubertad. Pero ahora le gusta ser el primero en todo lo que hace, en la natación, fútbol, bicicleta. Y es así hasta que gane una medalla. En cuanto la tenga, propone al entrenador que se vayan a comer helado”, señala el padre de Ismail.

MIEDO AL AGUA

Pero la relación con el agua no fue siempre de amor. Después de caer en una piscina de goma cuando era muy pequeño, Ismail pasó varios años con pánico al agua. Pero el encuentro, hace cinco años, con Amel Kapo, entrenador y fundador del club Spid, lo cambió todo.

No era fácil persuadir a Ismail que se reconciliara con la piscina, fue necesaria una larga y amistosa charla y acercamiento.

“Cuando finalmente entró al agua, olvidó los miedos y desde entonces seguimos juntos”, cuenta Kapo a Efe.

TODO UNA ESTRELLA EN SU PAIS

Pronto se convirtió en una estrella de su país, no solo por sus éxitos sino por la superación de su discapacidad.

“Para mí Ismail es un superhéroe, como Hulk (un superhéroe ficticio de cómics). Fuerte, a primera vista incluso terrible, pero en su alma una persona magnífica, tierna”, señala Kapo.

“El chiquitín que antes era introvertido ahora se ha abierto, sobre todo desde que se mueve entre la gente, desde que lo reconocen”, señala el entrenador.

Así, logra “de forma genial compensar sus defectos”.

“Ismail es pequeño, apenas tiene diez años, y dentro de dos obtendrá el derecho a participar en las competiciones europeas y mundiales. El nada tan bien que sólo dos segundos se retrasa de la norma senior para el campeonato europeo (para discapacitados)”, indica el entrenador.

Related Posts