MEDICO QUE FUE DETENIDO JUNTO CON KEYLA MARTÍNEZ CUENTA SU PARTE DE LA HISTORIA Y GENERA CONTROVERSIA

por Ultima Hora
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El médico Edgar Velásquez Orellana, quien acompañaba la noche del sábado 6 de febrero pasado a la estudiante universitaria de enfermería, Keyla Patricia Martínez Rodríguez de 26 años en un sector de la ciudad de La Esperanza, Intibucá, reveló que la joven sí habló de quitarse la vida con su suéter.

Detalló que Keyla era una amiga que conoció en su trabajo en el centro médico donde laboraban, al igual que es amigo también de su hermana Nancy Carolina Martínez, y era una amistad muy sincera y de mucho respeto a las que les tiene mucho cariño con ambas jóvenes que estudiaban y trabajaban, lo que él admira y eso los hizo tener puntos en común y desde hace tres años y medio forjaron una amistad.

Indicó que desde el domingo 7 de febrero le comenzó a brindar declaraciones a la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), y en ese sentido, relató que el sábado a eso de las 11:35 de la noche fueron interceptados y requeridos por dos patrullas policiales cuando se conducían en su automóvil y le pidieron los documentos y les entregó el carné de médico, la licencia de conducir y los documentos del automóvil y tras revisarlos uno de los agentes le preguntó que si no sabía que estábamos en toque de queda, a lo que le respondió que sí y que ya se dirigían hacia sus casas.

El oficial a cargo le profirió una serie de palabras a las que no les puso atención y el oficial lo increpó y le dijo; “y es que me vas a dejar hablando solo”, e inmediatamente les dio la orden de bajarse del carro y tras salir del automóvil, los agentes procedieron a abrir las cuatro puertas y el baúl del vehículo por lo que les preguntó por qué le estaban abriendo su carro, que no llevaba nada y por qué le hacían eso.

De camino a la posta él les dijo que las esposas le estaban lastimando a lo que le preguntaron si alguien lo había golpeado, mientras Keyla lo trataba de calmar, diciéndole “Edgar, doctor, tranquilícese, no discuta con ellos, ellos lo están molestando, escúcheme a mí, no discuta y me trató de calmarme hasta que llegamos a la posta policial”.

Cuando los bajaron de la paila de la patrulla y una agente mujer se hizo cargo de Keyla, y los pusieron a hacer fila frente al escritorio donde una persona estaba tomando datos también a otras personas que habían sido requeridas. “A Keyla fueron mujeres policías las que le tomaron los datos y a mis oficiales hombres”.

Indicó que antes de que lo metieran a la celda, les solicitó a los policías que le permitieran hacer una llamada telefónica ya que después de tomarle los datos le leyeron sus derechos donde se establece que tenía derecho a una llamada, sin embargo, no lo dejaron hacer la llamada.

Contó que se comunicaba con Keyla y ésta le contestaba porque “si se podían escuchar, pero no se podían ver, le decía cálmese licenciada, no se ponga así, mañana vamos a salir de aquí en la mañana, esto va a ser un cuento, vamos a tener cuento para contarle a los amigos, nos vamos a reír mañana, mañana vamos a ir a comer baleadas para desayunar, no se preocupe, pero ella estaba llorando, ella dijo por qué me tienen aquí, yo no hice nada, etc., los jóvenes que estaban conmigo también trataron de darle ánimo, le decían no está sola, estamos aquí a la par, no se preocupe muchacha, no se preocupe joven porque no la conocían y así fueron transcurriendo unos 20 a 25 minutos cuando llegó un oficial me sacó de mi celda y me llevó al lado de una cancha que tienen ahí y me tomó una fotografía en banner que tiene amarillo en la parte de atrás y me tomó la fotografía y me dijo esta fotografía no va a salir en redes sociales e inmediatamente me volvió a introducir a la celda”.

Agregó que “Keyla les solicitó a las agentes que quería ir al baño y una mujer policía la llevó al sanitario que queda exactamente frente a la celda donde se encontraba él, ella entró, luego salió y la volvieron a meter a la bartolina”.

“Durante ese tiempo, ella lloraba, ella solicitaba que por qué la tenían allí, que la sacaran, estuvimos platicando, tratando de darle ánimo, yo le solicite que me cantara porque ella cantaba muy bien, entonces le pedí que nos cantara una canción para pasar el tiempo y que en la mañana íbamos a salir y que esto solo iba a ser un cuento más”, acotó.

“Cantó una canción que se llama (Amor Eterno), y uno de los jóvenes le pidió que interpretara otra canción, cántese (Navidad sin Ti) y ella cantó dos, tres párrafos de cada una de las canciones y luego estuvieron tratando de calmarla de hablar y de repente ella dijo: “yo me quiero morir, yo me voy a colgar con mi suéter y nosotros comenzamos a decirle licenciada no diga eso, yo le dije, licenciada las palabras tienen poder, no diga esas cosas, ya vamos a salir de acá, tranquila, no diga esas cosas, y como a los tres minutos de haber dicho eso, ella no nos volvió a contestar, durante todo ese tiempo a nosotros no nos hicieron ningún tipo de ronda para ver qué pasaba en la celda”.

Cuando se percataron que Keyla ya no les respondía y que había pasado un silencio de tres a cinco minutos comenzaron a gritar todos los que estaban en la celda que fueran a ver a la muchacha para conocer qué pasaba y aproximadamente a los 10 minutos llegó un policía con una linterna, iluminó la celda de Keyla y se fue rápidamente hacia atrás y regresó con cuatro personas más, abrieron la celda y sacaron a Keyla en peso agarrando cada una de sus extremidades y la joven iba inconsciente.

“Yo solicité que me dejaran tomarle los signos vitales porque yo era médico, que me dejaran revisarla, hicieron caso omiso ni me escucharon y se fueron, después en un momento regresó alguien tomó una fotografía y se volvió a ir y desde aproximadamente, ahora que yo sé la hora en que la llevaron al hospital, calculo que eran las 2:00, las 2:15, o 2:20 tal vez, yo volví a tener noticias o volvieron a revisarnos hasta las 2:00 de la mañana”, describió.

Dijo que pensó que Keyla estaba en un mejor lugar y nunca se imaginó ninguna tragedia, y llegó el subcomandante responsable de la posta policial y preguntó que quién es el doctor, entonces él se identificó y le preguntó, usted por casualidad tiene su cédula de identidad y le respondió que sí y le consultó que para qué la quería y le respondió que es que tenía que hacer una declaración y le preguntó de qué, a lo que le dijo: “su amiga está muerta”.

“No puedo explicar lo que se siente en ese momento, los jóvenes que estaban conmigo, yo le entregué mi cédula, él se fue y los jóvenes que estaban conmigo en la celda empezaron a gritar y a decirles que eran unos irresponsables, que servían solo para dañar a la población a las personas que pasaban por el pasillo porque ya sabíamos que Keyla estaba sin vida”, señaló

Familia de Keyla Martínez aseguran que doctor Edgar Velásquez Orellana miente 

Nancy Carolina Martínez hermana de Keyla Martínez asegura que el amigo de su hermana y doctor Edgar Velásquez Orellana esta mintiendo sobre el caso de su hermana, en una celda de la posta policial en la Esperanza, Intibucá.

Lo anterior luego que el galeno asegurara que se escuchó a Keyla decir que “se iba a quitar la vida con el suéter”.

“Si ustedes escuchan las palabras del médico todo es en minutos que han pasado y según él los hechos pasaron uno tras otro, habla de hechos seguidos, no habla de horas, y es inconsistente todo, además habla que tenía la tarjeta de identidad y su billetera cuando al inicio dijo que les habían quitado todo hasta el celular” dijo Martínez

Agregó: “él dice que mi hermana gritaba que se iba a suicidar cosa que es totalmente falso, porque ella jamás ha dicho eso y no ha tenido problemas psicológicos”.

Recalcó “él dice que cuatro policías la sacaron y eso no es cierto porque solo un policía llego al hospital con ella y al hospital mi hermana llegó con moretes y bien fría, y su naricita la tenía bien fría— lo que él está diciendo no es cierto, porque mi hermana no se pudo hacer ningún golpe sola, por lo que el dice no tiene nada de sentido”.

La acongojada joven reveló: “cuando a mí me dieron la noticia él me dijo que tenía mucho más que decirme, pero que estábamos en el lugar equivocado y no era el momento y que contaba con él para decir su testimonio, y ahora no entiendo porque lo está cambiando”.

Dijo que Velásquez Orellana se dio cuenta de la muerte de su hermana hasta las 6:00 de la mañana, porque él mismo lo dice en sus declaraciones y “cuando me llamó eran las 7:00-7:40 de la mañana y llamó primero a no se quien, y me llamo después a mí, así que de las 6:00 a 7:40 alguien le dijo algo”.

Desde que “recibí la noticia supe que la habían hecho algo a mi hermana, y a los policías yo les dije ustedes le hicieron algo a mi hermana y este comisionado Alvarenga dirigió su mirada al doctor Velásquez y a mi me dejo frustrada y se dirigió al doctor”

Por su parte Norma Rodríguez dijo que están esperando que se haga justicia por su hija porque lo que pasó fue un asesinato y eso lo confirma Medicina Forense.

“Yo no juzgo al doctor, porque sé que también es una víctima, pero mi hija no se suicido porque no tenia motivos, pero si se encontró con unos cobardes que se enseñaron ella”

Marcó que “los abogados ya dirán que se puede hacer para no entorpecer las investigaciones, pero se que vamos a llegar al fondo de esto, además tenemos miedo por nuestras vidas porque nos estamos enfrentando al poder y somos una familia de escasos recursos”.

Rodríguez reveló que este día estarán realizando una marcha pacífica—no somos revoltosos, pero estamos seguros que eso hubiese querido mi hija que peleemos por la verdad.

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