El lunes, en Bucarest, tendrá la misión, probablemente imposible, de derrotar a Francia después de haber hecho buenos sus cuatro puntos para pasar como tercera por detrás de Italia y Gales en el grupo A. Suiza ya ha cumplido, pero bajo la dirección de Vladimir Petkovic mantiene arrestos para seguir dando que hablar.

Falto de un goleador resolutivo, ha destacado la figura de Breel Embolo, convertido en una de las referencias del equipo helvético y en el que también han dado que hablar, como se esperaba, Xherdan Shaqiri o el siempre fiable Granit Xhaka.

UCRANIA

Clasificada gracias a la derrota de Finlandia ante Bélgica y el derrumbe de Eslovaquia ante España, Ucrania se metió en octavos de final por los pelos, esperando a un cruce, el martes en Glasgow, ante Suecia, al que puede acudir sin sentirse tan inferior como cabría suponer.

Ucrania tiene a su líder en el banquillo, Andriy Shevchenko, y despierta tantas dudas como esperanzas en el terreno de juego. Allí se agarra a la esperanza de que Oleksandr Zinchenko emerja como de él se espera, a que Yarmolenko ofrezca sus últimos destellos al primer nivel y, sobre todo, a que Ruslan Malinovsky muestre todo lo que se le supone.