UNA DE CADA 4 PERSONAS TENDRÁ PROBLEMAS DE AUDICIÓN EN EL 2050

por Ultima Hora
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De acuerdo con el Informe de la Audición presentado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), para el 2050 una de cada 4 personas presentará problemas auditivos y al menos 700 millones de los afectados necesitarán atención otológica y para mejorar su audición, así como otros servicios de rehabilitación, a menos que tomemos medidas para evitarlo.

Las cifras se presentaron previo al Día Mundial de la Audición, que se conmemora hoy 3 de marzo, y en ese sentido el Grupo de Investigación en Otorrinolaringología de la Facultad de Ciencias Médicas de la institución realizó una presentación sobre las patologías que producen la pérdida de la audición, su diagnóstico y prevención.

La docente en la Facultad de Ciencias Médicas, Vilma Díaz, expuso sobre las patologías que causan esta enfermedad y que empiezan a partir de la semana 16 de gestación, en donde ya debe escuchar el bebé que se forma en la placenta de la mujer.

La audición es la capacidad de escuchar hasta 20 decibeles (db) o la percepción de ondas sonoras, y está compuesta por un oído externo, oído medio y oído interno. Al haber falta de audición o audición incompleta se denomina hipoacusia, que en muchos casos puede ser reversible mediante implantes.

Díaz señaló que las patologías que producen la pérdida de la audición pueden ser congénitas o adquiridas, ambas de oído externo, medio e interno. “El oído, dependiendo de la zona que se afecte la pérdida de la audición que puede ser congénita o adquirida, en un oído o en dos, puede instalarse de forma súbita y ser idiopática o adquirida, y está la progresiva, como la presbiacusia, esta es la que se pierde de acuerdo a la edad y estas hipoacusias pueden ser reversibles o irreversibles, son reversibles hasta el oído interno”, expresó.

También en esta clasificación están las hipoacusias leves, moderadas, severas o profundas y la anacusia o cofosis, que es la pérdida total de la audición.

Diagnóstico

El coordinador de este grupo de investigación, Alejandro Carías, manifestó que para el diagnóstico de la pérdida auditiva es importante el interrogatorio, examen físico y estudios complementarios.

“En el análisis físico es importante realizar un examen otorrinolaringológico; nariz, boca cuello, oídos, faringe y laringe, ojos, y con un especial énfasis en la otoscopia porque es el órgano de la audición que vamos a evaluar”, comentó.

Añadió que para diagnosticar esta enfermedad mediante estudios complementarios es importante enfocarse en la edad de la persona, tomando en cuenta el parámetro de los siete años para realizar pruebas auditivas… el tipo de estudios de la audición que son cualitativos y cuantitativos, y otros estudios como vestibulares, de imágenes y genéticos, entre otros.

Prevención

La presentación de consejos de prevención de la pérdida auditiva estuvo a cargo del docente de la Facultad de Ciencias Médicas, Juan Carlos Barrientos, quien señaló que se debe tener buenos controles en el primer trimestre del embarazo, tener el cuidado de los medicamentos a tomar y estar pendiente de las posibles enfermedades durante el embarazo son fundamentales para el bebé.

“Todas aquellas situaciones de parto inmediato que puedan llevar al sufrimiento fetal, hipoxia, es el oído que va a pagar las consecuencias. Todo ello se toma en cuenta al igual que practicar una cesárea rápida ante una situación o posibilidades en el momento del nacimiento, se debe tomar en cuenta la audición”, destacó Barrientos.

Asimismo, se requiere equipo especial y personal capacitado para hacer una evaluación objetiva para este diagnóstico en los bebés. “Entre más temprano se detecte una pérdida auditiva, son mejores las posibilidades de su rehabilitación”, explicó.

Luego de descartar algún problema de audición durante el nacimiento, también antes de iniciar su etapa educativa, a manera de prevención se debe practicar una evaluación otorrinolaringológica, audiológica y oftalmológica, y de esa forma evitar la afectación del rendimiento escolar o problemas de atención, producto de presentar enfermedades de audición o visión.

En edades ya productivas, las personas se van a encontrar con ambientes ruidosos. “La información preventiva es advertir a las personas que los ambientes ruidosos a corto o largo plazo puede traer consecuencias en la pérdida de audición”, indicó.

En la vida cotidiana las personas se exponen al ruido de forma exagerada, se vuelve un hábito y que llevan con el tiempo a una pérdida auditiva al desarrollar actividades laborales, de ocio y deportivas, así como en la propia casa; se mencionan algunas como ruidos de tráfico de vehículos, motos, bocina del vehículo, actividades grupales, discotecas, iglesias, cine, que conllevan a generar traumas agudos y crónicos acústicos por la exposición del ruido.

“Solo nos queda cuidar la audición de acuerdo a nuestra edad, condición y costumbres. La parte preventiva es muy importante para no quedarnos en el silencio del cosmos, ya que la audición es fundamental para la comunicación y perderíamos esa capacidad si no cuidamos esta audición”, puntualizó.

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